CLASIFICACIÓN DE LOS TÓXICOS.
 Mario Alberto Ortega Ruíz.
Abril 19, 2022
Instituto de Estudios Toxicológicos. Cd.Mx.


Un agente tóxico es cualquier sustancia capaz de producir un efecto nocivo en un organismo vivo, este amplio concepto fue dado por primera vez por Paracelso, eminente médico y alquimista suizo nacido en el año 1493 quien sostenía que: "Toda sustancia es tóxica, no hay nada que no sea tóxico. Sólo la dosis diferencia un tóxico de un medicamento".

 

En función de su naturaleza Se pueden clasificar como tóxicos químicos y físicos.

 

Los tóxicos químicos pueden ser:

Tóxicos de origen mineral.

Tóxicos de origen botánico.

Tóxicos de origen animal.

Tóxicos de origen sintético.

·

Los tóxicos físicos, pueden clasificarse en:

Tóxicos Líquidos: Pueden ser ingeridos accidentalmente, pero, en la práctica, el mayor riesgo se produce por inhalación de sus vapores, que se comportan como gases, y también de sus aerosoles. El contacto con la piel puede producir su absorción o efectos locales que pueden llegar a ser muy importantes, principalmente en zonas delicadas como los ojos.

Tóxicos Sólidos: Pueden ser ingeridos accidentalmente, pero, en la práctica, el mayor riesgo se produce por inhalación de sus vapores, que se comportan como gases, y también de sus aerosoles. El contacto con la piel puede producir su absorción o efectos locales que pueden llegar a ser muy importantes, principalmente en zonas delicadas como los ojos.

Tóxicos Pulverulentos.

Tóxicos Gaseosos: Penetran fácilmente en el cuerpo por inhalación y suelen absorberse sin dificultad. Su penetración a través de la piel o por ingestión no suele ser frecuente.

 

ESTRUCTURA.

Probablemente la clasificación más extensa, y a la vez la más completa de sustancias tóxicas, se basa en la estructura química de ellos, y esto también obedece a la gran cantidad de compuestos químicos que se ha creado principalmente en la segunda mitad del siglo XX. A continuación, describiremos cada uno de estos grupos, sus compuestos más representativos y el uso más frecuente que se les da en el medio laboral.

·         Metales.

·         Semimetales.

·         Azufre y sus derivados.

·         Halógenos.

·         Derivados del nitrógeno.

·         Alcoholes.

·         Aldehídos y acetales.

·         Glicoles.

·         Cetonas.

·         Esteres.

·         Éteres.

·         Ácidos orgánicos.

·         Hidrocarburos.

·         Fenol y derivados.

·         Cianuros y nitrilos.

·         Plásticos.

 

SEGÚN SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO.

La clasificación de tóxicos según los daños que producen en el organismo es la siguiente (agregamos algunos ejemplos de cada grupo):

·         Neurotóxicos: son sustancias que se fijan en el tejido nervioso y producen síntomas tales como: convulsiones, inconsciencia, hiperactividad, delirio; manía y depresión del sistema nervioso central. Uno de los más importantes es el lindano.

·         Neumotóxicos: afectan principalmente a los pulmones. Producen obstrucción respiratoria, depresión respiratoria no central, edema pulmonar, neumonía química, etcétera. Ejemplo: ciclohexanol.

·         Cardiotóxicos: afectan al corazón y a los grandes vasos. Producen insuficiencia cardiaca, insuficiencia circulatoria periférica (estado de choque) o también paro cardiaco. Ejemplo: polipropilenglicol.

·         Nefrotóxicos: afectan al riñón y a las vías urinarias. Producen insuficiencia renal, retención urinaria, etcétera. Ejemplo: fenotiacina.

·         Gastroenterotóxicos: afectan al aparato digestivo y al hígado. Producen vómitos, diarrea, parálisis del intestino, insuficiencia hepática, etcétera. Ejemplo: arsénico.

·         Hematotóxicos: afectan a la sangre y a los órganos donde se produce, como la médula ósea. Ocasionan alteraciones de la hemoglobina, pérdidas de glóbulos blancos, destrucción de glóbulos rojos, etcétera. Ejemplo: anilina ynitrotoluenos.

·         Dermatotóxicos:  afectan a la piel y sus anexos (glándulas sudoríparas, cabello, etcétera). Producen dermatitis por contacto, lesiones de la córnea y de las mucosas oral, nasal, etcétera. Ejemplo: tricloruró de fósforo.

·         Teratógenos: sustancias que producen malformaciones congénitas. Ejemplo: dimetilacetamida.

·         Carcinogenéticos: producen tumores malignos en cualquier parte del cuerpo, dependiendo de la sustancia.

 

 En general suelen distinguirse varios tipos principales de efectos tóxicos:

·         Corrosivo: Efecto de destrucción de los tejidos sobre los que actúa el tóxico.

·         Irritativo: Efecto de irritación de la piel o las mucosas en los puntos en los que se produce el contacto con el tóxico.

·         Neumoconiótico: Efecto de fibrosis pulmonar producido por partículas sólidas de determinadas substancias insolubles en los fluidos biológicos.

·         Asfixiante: Efecto de anoxia producido por desplazamiento del oxígeno del aire (asfixiantes físicos) o por alteración de los mecanismos oxidativos biológicos (asfixiantes químicos).

·         Sensibilizante: Efecto debido a una reacción de tipo alérgico del organismo ante la presencia del tóxico, que puede manifestarse de múltiples formas (asma, dermatitis).

·         Cancerígeno: mutágeno y teratógeno: Efecto de producción de cáncer, modificaciones hereditarias y malformaciones en la descendencia, respectivamente, debidas básicamente a la inducción de cambios en los cromosomas de las células.

·         Sistémico: Alteraciones en órganos y sistemas específicos debidas a la acción sobre los mismos del tóxico, una vez absorbido y distribuido por el cuerpo; incluye, por tanto, los efectos sobre el sistema nervioso, sistema hematopoyético, hígado, riñones, etc.

 

Existen también algunos conceptos que permiten establecer divisiones generales de los efectos tóxicos. Así, pueden considerarse entre los efectos las siguientes dualidades:

 

·         Locales y generales: Los primeros aparecen en el lugar de contacto del tóxico con el cuerpo y los segundos se manifiestan en puntos apartados de dicho lugar.

·         Agudos y crónicos: Responden a una distinción desde el punto de vista clínico según la duración o evolución de las manifestaciones.

·         Reversibles e irreversibles: Hace referencia a la posibilidad de recuperación del estado normal tras la remisión de los cambios biológicos producidos por el tóxico.

·         Acumulativos y no acumulativos: Diferencia entre los tóxicos que actúan por acumulación en el organismo, al ser eliminados muy lentamente, y aquellos otros, cuya eliminación es mucho más rápida, que actúan cuando la exposición es suficientemente intensa.

·         Estocásticos (cuantales) y no estocásticos (graduados): En el primer grupo, la posibilidad de que se produzca el efecto aumenta con la dosis de tóxico recibida (cancerígenos). En el segundo, es la intensidad o gravedad del efecto la que depende de la dosis (irritativos, sistemáticos).

Cuando un individuo sufre una exposición combinada, o sea, una exposición simultánea a una mezcla de substancias tóxicas, pueden presentarse tres tipos de efectos combinados:

·         Independientes: Cada uno de los tóxicos concurrentes produce un efecto distinto a través de un modo de acción diferente.

·         Sinérgicos: El efecto combinado es mayor que el de cada uno de los componentes de la mezcla. Los efectos sinérgicos pueden ser de dos clases:

-       Aditivos, cuando la magnitud del efecto combinado es igual a la suma de los efectos producidos separadamente por cada uno de los tóxicos.

-       Potenciados, cuando el efecto combinado es más que aditivo.


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